
Una premisa fundamental de este proyecto es que la clínica se pareciese lo menos posible a una clínica, al fin y al cabo es un lugar donde los trabajadores pasan un tercio de sus dÍas y podrÍa llegar a considerarse una segunda casa. Otra premisa, es el aprovechamiento al máximo de la luz natural y de la espacialidad. Estos antecedentes combinados con la propia funcionalidad de la clínica y la normativa de aplicación han cristalizado este proyecto.

La clínica se configura con un juego de llenos y vacíos. Llenos en los bloques más densos, donde se ubican espacios en los que se trabaja momentáneamente, y vacíos, en los espacios diáfanos donde se encuentran los puestos de trabajo que requieren mayor tiempo. Es en esos espacios diáfanos donde cobran especial importancia las consultas y el quirófano, que se materializan como geodas de geometría irregular, casi como de casitas que han ido ocupando los espacios libres de entre los bloques masivos. Únicamente este juego de llenos y vacíos se produce en la entrada, donde se interseca un cilindro en el bloque de la entrada, generando un espacio de recepción y tienda. Este cilindro se combina con una serie de círculos que irán apareciendo a lo largo del proyecto, aportando un toque dinámico al conjunto.




A nivel programático, los tres “llenos” albergan los servicios de recepción, tienda y almacenaje (el 1º), aseos, farmacia, ecografía y rayos X (el 2º) y el último, que cierra el local por su parte trasera, alberga hospitalización de perros y gatos, así como lavandería e instalaciones. Los dos espacios entre medias, los “vacíos”, albergan por un lado consultas y zona de espera y, por otro, laboratorio y quirófano.



La última premisa que cierra el desarrollo del proyecto, es la utilización del color para remarcar esos elementos. El azul Klein se utiliza en las “geodas”, que a su vez se sitúan en elementos muy pulcros, muy blancos pero con textura marcada, mientras que el azul bebé se utiliza en los llenos, remarcando esa idea de contenedor. El azul Klein vuelve a ser utilizado en el mobiliario, generando puntos móviles de color.


La dualidad conceptual entre contenedor y elemento singular se ve reforzada por la materialidad del proyecto. Los volúmenes compactos se materializan mediante acabados continuos en tonos azul bebé, enfatizando su condición de piezas densas y homogéneas. Frente a ellos, las “geodas” adquieren un carácter protagonista mediante la utilización de azul Klein, que subraya su singularidad dentro del conjunto. Estas piezas se insertan en espacios deliberadamente pulcros y luminosos, dominados por superficies blancas de textura marcada, capaces de relegar la luz natural y aportar profundidad material sin recurrir a elementos añadidos.



2022-2024
CALLE JOSÉ MARÍA CODÓN 33 - BURGOS
AJO TALLER DE ARQUITECTURA
VETERINARIA 20 DE ABRIL
AITOR MARTÍN SERNA - ANDREA MANSO MOZUELOS
BRUNO RILOVA