UNA CASITA DE PUEBLO EN EL CENTRO DE BURGOS
La vivienda proyectada se sitúa en el casco urbano, al noreste del Centro Histórico de la ciudad de Burgos, en un espacio colindante al recinto amurallado. Forma parte de una manzana cerrada, entre medianeras, con su único frente a la vía pública. La intervención se conecta con lo existente, priorizando el lugar en un entorno urbano en decadencia, revitalizándolo desde el respeto y conservando la identidad del barrio, mediante la renovación de una edificación en estado de ruina. Se mantiene su uso original como vivienda unifamiliar, reforzando el sentido de pertenencia y alejándose de procesos de gentrificación vinculados a la implantación de usos turísticos.

Se proyecta una nueva casa que toma como referencia lo que a la anterior, humilde y casi en ruina, le hacía especial: el color, la única verde de su manzana y el potencial de su luz. Alineada con las viviendas vecinas, se integra en el barrio sin buscar protagonismo, pasando desapercibida y revelando, al descubrirla, un toque de frescura.

Con el objetivo de que la luz sea protagonista, la vivienda se abre hacia el sur y se organiza en torno a un eje central definido por la escalera y los distribuidores, abiertos a esta orientación y formalizados mediante pavimentos de baldosa hidráulica, combinando las mismas piezas de forma distinta en cada planta. Se experimentan distintas formas de entrada de luz natural: a través de grandes ventanales, de forma cenital, mediante dobles alturas o filtrada por carpinterías semitransparentes y particiones que no alcanzan el techo


Se concibe como una vivienda adaptable y flexible a lo largo del tiempo, evitando compartimentar más de lo necesario, de modo que pueda evolucionar junto a la familia que la habita. A su vez, se plantea como un lienzo en blanco que permite la apropiación y dar rienda suelta a la creatividad de sus usuarios; los muros del patio se dejan desnudos para su intervención a modo de mural, manteniendo las texturas e imperfecciones originales.

En cuanto a materiales, se emplea microcemento claro en pavimentos para potenciar la luminosidad, madera de pino natural para aportar calidez y un uso estratégico del color en alicatados y elementos metálicos.




La distribución es clara. La zona de día se sitúa en planta baja, con un acceso que conduce a un espacio diáfano de estar-cocina-comedor abierto al patio mediante grandes cristaleras, que prolongan visual y funcionalmente el interior hacia el exterior; se completa con un baño y el garaje. La zona de noche se desarrolla en planta primera, con dormitorio principal y baño de uso dual, así como dos dormitorios secundarios de carácter diferenciado: uno cerrado con doble altura y otro integrable al espacio central mediante carpinterías móviles. El distribuidor da acceso a una pequeña lavandería y a un espacio polivalente en doble altura, apto para estudio o juego. La planta segunda o bajo cubierta se configura como un espacio multiusos, luminoso y flexible.
La vivienda se proyecta con criterios de sostenibilidad y alta eficiencia energética, optimizando la orientación, minimizando puentes térmicos y disponiendo carpinterías de altas prestaciones junto a una envolvente con espesores de aislamiento considerables. La producción energética se resuelve mediante aerotermia, con distribución por suelo radiante en cada planta, garantizando un bajo consumo energético y contribuyendo a una regeneración urbana responsable.

2024
BURGOS
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